Peras de San Juan

En el texto "Pyrus communis" te contaba el "peralito" que le regalaron al querubín y que lo plantamos en la aspiración a jardín. Si eres follower de este sitio sabrás que mi infancia la pasé en una explotación agrícola, de las de entonces (décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado), parte huerta, nutriéndose del agua del río Guadalevín, parte secano, en la falda de la sierra que alberga en sus entrañas la Cueva del Gato (por la cara del Peñón de Mures). Además de ejercer de pastor y porquero, también mi vida transitaba entre árboles frutales de todo tipo. Uno de mis preferidos era el peral común, Pyrus communis, encaramándome en sus ramas a mediados de junio y saboreando su rico fruto. También, me quedaba perplejo al ver a mi hermano mayor realizando el injerto sobre arbustos tales como un membrillero, preguntándome cómo de un membrillo podía salir un peral (magia, parecía).
Pues bien, este año se ha dignado ofrecernos sus primeros frutos. Te dejo dos instantáneas. Y ¡Sorpresa! Son peras o "perotes" de San Juan, o sanjuaneras, nombre asignado porque crecen rondando la festividad de San Juan (24 de junio). Son frutos muy pequeños y de rápida caducidad, dado que maduran con relativa celeridad. Las recuerdo de pequeño así como el emocional "pescozón" de mi madre, puesto que empezaba a comerlas (con "rabito" y todo) y no paraba. De color verde, de piel fina y de sabor dulce, su carne es más bien crujiente. Conforme madura, su color pasa del verde al amarillo y su carne de dura a blanda. Leo en la biblioteca universal virtual que esta variedad es oriunda del Mediterráneo y en España se cultiva preferentemente en la Comunidad Valenciana. Pero, ya ves, en Málaga y en una meseta más bien alta, se ha aclimatado y encontrado hábitat esta maravilla de la Naturaleza. Este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título ¡Ya están aquí las sanjuaneras!

Causa limeña

Invitaron Pepa y Manuel (Gracias), a una “causa limeña”, también conocida como “causa a la limeña”, “causa rellena” o sencillamente “causa”. Según la biblioteca virtual (citas no confirmadas), el origen de estas curiosas acepciones puede provenir del quechua “kausay”, con el significado de "sustento necesario” o "lo que alimenta", como se le llamaba entonces a la papa. También, podría ser consecuencia de una campaña para solventar gastos militares del libertador José de San Martín, en la que dicen que se vendía el plato en las calles limeñas para apoyar en "la causa" de la independencia, contexto en que se supone ganó el nombre de "causa". En el encabezado te dejo una instantánea del manjar culinario (fuente de la imagen: elaboración propia). 

Me comentó Manuel que es una elaboración típica de Perú, donde antaño, antes de Colón, se preparaba con papa de textura suave (conocida como papa amarilla). El limón comenzó a añadirse posteriormente. Por tanto, cocinado a partir de papa amarilla peruana, limón, pimiento, lechuga, huevo cocido, aguacate y aceitunas, elaboración que, obviamente, registra cambios: con atún, resto de carnes blancas, marisco... ¡Ah! No olvidar el toque de mayonesa. A continuación te dejo un vídeo, alojado en Youtube cortesía de zoylaM, con una receta de causa limeña. Este texto también se ha editado en el Sitio de Manuel, bajo el título “Todo por la causa”.